ARCO.- CASA SIN FIN.- STAND 7A04

Daniel G. Andújar. Casa sin fin
(sobre el 11 de septiembre de 2012)
[ (on September 11th 2012)]

Instalación. Impresiones sobre papel mate 192 gr./m2 en A3 plus. Dimensiones variables. Edición de 5
Installation. Prints on uncoated paper 192 g./m2 in A3 plus. Variable dimensions. Ed. 5

“Lo que fascina a todo el mundo es la corrupción de los signos, es que la realidad, en todo lugar y en todo momento, esté corrompida por los signos”.
Jean Baudrillard, Las estrategias fatales

La inocencia de los musulmanes (Innocence of Muslims) es una película escrita y producida por el egipcio cristianocoptoNakoula Basseley Nakoula y difundida en 2012. De acuerdo con el director, esta película de carácter políticoreligioso,producida en Estados Unidos, se llevó a término con el fin de demostrar la “hipocresía” del Islam. En ellase muestra una imagen caricaturesca y ridícula del profeta Mahoma retratado como un inepto, manteniendorelaciones sexuales, defensor de la pedofilia y la homosexualidad, e incluso se pone en entredicho que fueseportador de la palabra de Alá. Un tráiler de unos 13 minutos publicado en YouTube y doblado al árabe pudo estarentre las causas que generaron revueltas en diversas partes del mundo árabe y musulmán. Violentasmanifestaciones y protestas contra la película estallaron el 11 de septiembre de 2012 en Egipto y Libia,extendiéndose posteriormente a otros países árabes, así como también a algunos países occidentales. Uno de estosataques fue la toma de la embajada de Estados Unidos en El Cairo, Egipto. Pero sin duda los ataques más graves secentraron en Bengasi, Libia, donde los combates provocaron la muerte de varias personas, entre ellas la del embajador estadounidense en el país, Christopher Stevens, así como la de varios soldados de la fuerza deoperaciones especiales del Ejército de los Estados Unidos, un funcionario, numerosos miembros del ejército libio yun indeterminado número de asaltantes. El ataque contra el consulado de Bengasi generó una notable polémicapolítica en Estados Unidos, después de que legisladores republicanos culpasen al Gobierno de haber tratado deocultar, por razones electorales, la naturaleza terrorista del suceso. Los hechos tuvieron lugar un 11 de septiembre,aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono estadounidense, lo queparecía corroborar la sospecha de que Al Qaeda estaba detrás. Diversas investigaciones, sin embargo, descartanque fuera Al Qaeda quien dirigió el ataque y apuntan a combatientes que se habían beneficiado del apoyo logísticode la OTAN en la rebelión contra Gadafi. También añaden que el atentado fue alimentado en gran medida por la iracontra el vídeo que denigraba al Islam. El atentado se produjo en plena campaña de las elecciones presidenciales denoviembre de 2012, en las que el presidente estadounidense, Barack Obama, se presentaba con un expedienteintachable en la lucha contra Al Qaeda, con un éxito tan rotundo como la localización y muerte del líder de laorganización terrorista, Osama Bin Laden. La oposición republicana acusó al Gobierno de tapar la verdad y obligó acomparecer ante el Congreso a la entonces Secretaria de Estado, Hillary Clinton, para que explicara lo sucedido ydiera cuenta de cómo gestionó la información su departamento. Lo cierto es que el espectáculo de la política, de latecnología de los medios de comunicación producen una relevante distorsión de los hechos que queda reflejada através de una cínica representación de la realidad. En esta ocasión Andújar se ha servido de material recientementedesclasificado, transcripciones de interrogatorios y testimonios aportados ante la Cámara de Servicios Armados delSubcomité de Supervisión e Investigaciones de Estados Unidos. “Por más singular, irreductible, testaruda, dolorosao trágica que sea la ‘realidad’ a la cual se refiere la ‘actualidad’, ésta nos llega a través de una hechura ficcional”,como decía Derrida. Una hechura ficcional, que en este caso arroja más preguntas que respuestas, y que no es másque un ejercicio de seducción al que nos hemos acostumbrado, formando parte de la gramática que nos ayuda aconstruir nuestras imágenes y que define la calidad de nuestra —“realidad”— democracia.

‘Everyone is fascinated by the corruption of signs, by the reality which is, everywhere and in every moment, corrupted by signs.’
Jean Baudrillard, Fatal Strategies.

Innocence of Muslims is a film written and produced by the Egyptian born Coptic Christian Nakoula Basseley Nakoula that waslaunched in 2012. In words of the director, the film, produced in the United States, has a political and religious imprint and itaimed at showing the “hypocrisy” of Islam. It also shows a caricatured and ridiculous image of Mahomet, portrayed as a uselessman who has sex, defends pedophilia and homosexuality. It even raises doubts about him being Allah’s prophet. A 13 minutestrailer of the film that was published in YouTube in Arabic might be the origin of the riots in different parts of the Arab and Muslimworld. Violent demonstrations and protests against the film took place in September 11 in Egypt and Libya, expanding afterwardsto other Arabic countries, as well as other Western countries. The worst attacks happened in Benghazi, Libya, where the fightingkilled several people, including the American ambassador in the country, Christopher Stevens, as well as other special soldiersfrom the American Army, a civil servant, several members from the Libyan Army and an undetermined number of gunmen. Theattack on the US consulate in Benghazi triggered an intense debate in the States, after the Republicans blamed the Government ofhiding the terrorist nature of the event for electoral reasons. The facts took place on a September 11, anniversary of the attackson the Twin Towers in New York and the Pentagon, and this seemed to proof that that Al‐Qaida was behind. Nevertheless, severalinvestigations rule out Al‐Qaida as the director of the attack and point to gunmen that had benefited from NATO’s logistic supportin the revolts against Gaddafi. They also point that the rage the video arose, denigrating Islam, considerably fueled the attack,which took place during the presidential campaign in November 2012. President Barack Obama was a candidate with animpeccable profile in the fight against Al‐Qaida, after the location and killing of the leader of the terrorist organization, Osama BinLaden. The Republican opponents accused the Government of hiding the truth and asked Hillary Clinton, who was the Secretary ofState back then, to explain in the Congress what had happened and how her department had managed the information. The truthis that the show of politics, as well as media and technologies produce a relevant distortion of the facts, which are reflectedthrough a cynical representation of the reality. In this occasion, Andújar has used documents recently declassified, transcriptionsfrom interrogatories and testimonies brought by the House Armed Services Subcommittee on Oversight and Investigation. “Nomatter how singular, irreducible, stubborn, painful or tragic the ‘reality’ that ‘current affairs’ are referring to, it arrives to usthrough a fictional ‘facts’”, as Derrida mentioned. Fictional facts, that in this case generate more questions than answers, and it isnothing more than an exercise of seduction that we have grown used to, being part of the grammar that helps us build up ourimages and defines the quality of our — “reality”— democracy.

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